AFGANISTÁN CORÁN
22 de February de 2012
Kabul, 22 feb (EFE).- Cientos de afganos se manifestaron hoy, por segundo día, en Kabul, contra Estados Unidos en protesta por la quema de un Corán en el interior de la principal base de las tropas internacionales desplegadas en Afganistán, Bagram, dijo a Efe una fuente oficial.
"La protesta ha comenzado por la mañana y se dirige a la carretera Kabul-Jalalabad, donde hay una base estadounidense", dijo a Efe el jefe de la Policía de la capital, Hashmat Stanikazai, que cifró en unos 400 los manifestantes.
Además, en torno a un centenar de estudiantes de Kabul se dirigieron entre protestas y gritos contra Estados Unidos hacia el Parlamento afgano, de acuerdo con Stanikzai.
Según la versión de distintos oficiales de la Policía, en las primeras horas del día no se habían registrado incidentes violentos ni heridos y la Policía intentaba controlar a la multitud.
Una agencia afgana, AIP, afirmó al mediodía que los manifestantes habían cortado la carretera, una de las principales salidas de Kabul, en tres puntos distintos.
"Esta es una acción inhumana y despreciable contra todos los musulmanes del mundo", aseguró a Efe Ahmad Malik, uno de los manifestantes en las protestas de hoy en la capital afgana.
"Odiamos a los estadounidenses y sus políticas erróneas contra los afganos. Sabemos que no están aquí por nuestro bienestar. (El presidente) Karzai debería echarles del país", aseguró otro enfadado manifestante, Sayed Muitaba.
Las protestas comenzaron este martes ante la base de Bagram, cerca de Kabul, después de que varios trabajadores afganos del centro descubrieran fragmentos quemados de un Corán en el interior.
Poco después del inicio de las protestas, el jefe de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), John Allen, anunció una investigación y presentó sus disculpas tanto a las autoridades como al pueblo afgano asegurando que no se trató de una acción intencionada.
La profanación del Corán es un asunto muy sensible en Afganistán, donde una veintena de personas, entre ellas siete trabajadores de la ONU, murieron en protestas el año pasado a raíz de la quema pública de un ejemplar en una iglesia estadounidense.
En un comunicado citado por AIP, los talibanes condenaron la quema del libro sagrado musulmán y afirmaron que este es el décimo incidente de este tipo protagonizado por las tropas internacionales desplegadas en el país.
"Los estadounidenses invasores han herido los sentimientos de los musulmanes del mundo. Profanan cadáveres de afganos, asaltan sexualmente a niños afganos y matan a menores inocentes en sus bombardeos", afirman los insurgentes en la nota.
Kabul, 22 feb (EFE).- Las protestas contra la quema de ejemplares del Corán en una base de la OTAN cerca de Kabul se intensificaron hoy en varios puntos de Afganistán, donde al menos ocho personas murieron y 40 resultaron heridas en enfrentamientos con la policía.
Los disturbios más graves de la jornada se produjeron en el norteño distrito de Shinwari, situado en la misma provincia de Parwan donde se halla la base de Bagram en la que fue profanado el Corán por militares estadounidenses.
Seis personas murieron y catorce resultaron heridas en ese distrito a causa de disparos de las fuerzas del orden para reprimir las protestas, en las que participaron unas 300 personas, dijo a Efe una portavoz del gobierno provincial, Roshna Jalid.
Afganistán vive desde ayer escenas de gran tensión y hoy se repitieron manifestaciones que reunieron a varios centenares de personas en diversos puntos del país, según las autoridades.
Los disturbios se han extendido a importantes ciudades afganas como Kabul, la oriental Jalalabad y la occidental Herat.
Fuentes oficiales citadas por la agencia afgana AIP dieron cuenta de dos fallecidos y unos 13 heridos en Jalalabad y la cercana provincia de Logar.
Mientras, en Kabul, el número de heridos fue de once, explicó a Efe el portavoz de la policía local, Hashmat Stanikzai.
Los manifestantes entonaron en la capital afgana consignas de "Abajo el Gobierno de EEUU y sus aliados", "Alá es Grande", "Abajo Obama" o "Larga Vida al islam".
Las protestas se han acrecentado a pesar de que el jefe de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), John Allen, se disculpó ayer poco después de conocerse la profanación del Corán.
Allen calificó los hechos de "no intencionados" pero no ofreció detalles sobre los mismos, y anunció una investigación al respecto.
Según un testigo consultado por Efe, militares estadounidenses de la ISAF quemaron algunos ejemplares del Corán y otros libros religiosos en el interior de la base.
La fuente agregó que los miembros de la OTAN transportaron en una furgoneta el material quemado al exterior del complejo de Bagram, donde fue hallado por empleados afganos que lo expusieron al público.
Esta versión fue compartida por la portavoz gubernamental Khalid, quien, no obstante, evitó pronunciarse sobre si existió o no intencionalidad en la acción de los militares de EEUU.
Khalid mantuvo que hace unos días unos prisioneros fueron liberados de Bagram, por lo que la administración vació sus celdas de objetos que fueron luego quemados, como se suele hacer en ese tipo de ocasiones.
Las palabras de las autoridades, pronunciadas con el objetivo de quitar algo de hierro al asunto, no han servido de momento para calmar los ánimos en el país asiático.
"Se trata de un asunto muy sensible. Resulta difícil creer que esta gente esté quemando nuestro libro sagrado", argumentó a Efe un estudiante de la Universidad de Kabul que participó en las protestas, Abdul Bashir Firtat.
"Esto es inhumano, es una acción despreciable contra todos los musulmanes del mundo", criticó otro manifestante, Ahmad Malik.
Muchos de los protestantes cargaron tintas contra la política adoptada por EEUU en Afganistán, país que invadió hace algo más de una década y del que ya tiene una fecha de retirada sin haber hallado una solución al conflicto.
La insurgencia talibán, por su parte, ha condenado lo que para los musulmanes es una grave profanación de su libro sagrado.
En comunicado citado por la agencia AIP, los talibanes llamaron hoy mismo a los soldados y policías afganos a que disparen contra los militares de las fuerzas extranjeras.
La profanación del Corán también motivó el año pasado protestas en Afganistán, donde unas veinte personas, entre ellas siete trabajadores de la ONU, murieron a raíz de la quema pública de un ejemplar en una iglesia estadounidense.
Por Fawad Peikar
Washington, 22 feb (EFE).- El portavoz de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), el general de brigada alemán Carsten Jacobson, aseguró hoy que habrá consecuencias legales si se actuó de manera irresponsable en la quema de Coranes en la base de Bagram.
En una teleconferencia desde Afganistán con prensa estadounidense en el Pentágono, Jacobson señaló que la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) llegará "hasta el fondo" para determinar lo sucedido y si se descubre que se ha actuado con falta de responsabilidad "habrá consecuencias legales".
"El trato inapropiado al Corán es un grave incidente", subrayó el general, que reiteró las disculpas emitidas por el jefe de la misión de la OTAN en Afganistán, John Allen, quien tras conocerse el suceso ordenó que se abriera una investigación.
"Este es un grave incidente, hemos visto las implicaciones, entendemos el enfado de la gente de afganistán de lo que han visto y lo que han oído" pero insistió en que fue "completamente sin intención".
Según explicó, los militares estadounidenses, miembros de la ISAF, que perpetraron la quema, siguieron los procedimientos habituales para eliminar desechos de lo que creían que era papel normal para destruir y quemar en un foso.
Jacobson insistió en que "la decisión de quemar este material no tiene nada que ver con que sea de naturaleza religiosa o relacionada con el Islam. Fue un error".
El material religioso, que incluía varias copias del Corán etiquetadas como desechos, fue recogido en el centro de detención de Parwan, una prisión situada al lado de la base, y llevado al centro de incineración en la base de Bagram.
Según el Washington Post, que cita a una fuente militar, el material fue retirado de la biblioteca de la prisión porque contenía mensajes radicales escritos entre sus páginas, algo que Jacobson no quiso comentar, argumentando que la investigación está abierta.
No obstante, indicó que en las próximas horas la ISAF enviará un comunicado explicando qué material se trasladó de la cárcel para ser destruido, qué material resultó dañado y cuál recuperado.
Preguntado sobre si este incidente puede tener efectos a largo plazo si los talibanes lo utilizan como propaganda argumentando que que los extranjeros no respetan sus costumbres, prefirió "no especular sobre los efectos a largo plazo".
"Queremos expresar nuestro profundo pesar" y lo importante, dijo, "es que estamos todos juntos con las autoridades de afganistán, con la gente de Afganistán para explicar a la gente que se ha cometido un error".
"No solo estamos aquí para proteger los derechos humanos sino la libertad religiosa y, obviamente, proteger la forma en la que vive la gente de afganistán y en lo que cree", agregó.
Desde que se conoció el suceso se han producido manifestaciones en varios puntos de Afganistán, donde al menos ocho personas murieron y 40 resultaron heridas en enfrentamientos con la policía.
Jacobson señaló que ningún miembro de la ISAF ha resultado herido como resultado de los disturbios generados por las manifestaciones "aunque somos conscientes de que ha habido víctimas mortales, no sólo en Kabul sino también en Afganistán en general, principalmente al este y al norte de Kabul".